21 de febrero de 2017

Fragmentos de Libro #2 - La Selección - Kiera Cass

¡¡ALERTA SPOILER!!
No me hago responsable de destrozar su corazón yo ya voy avisando. Esto lo vas a leer con tu propia responsabilidad.

"Pero yo quería a Aspen: hacía ya casi dos años que le amaba. Y él me quería a mí. Con él ahí delante, acariciándome el pelo, no podía imaginarme siquiera entrar en la Selección. Yo ya estaba enamorada.

—¿A ti qué te parece? La Selección, quiero decir.
—Está bien, supongo. Tendrá que buscarse una chica «de algún modo», el pobre
—contestó, y en su voz detecté una nota de sarcasmo.

Pero necesitaba saber qué opinaba.

—Aspen...
—Vale, vale. Bueno, una parte de mí piensa que es algo triste. ¿Es que el príncipe no sale con chicas? Quiero decir... ¿De verdad no puede conseguir a «ninguna»? Si intentan casar a las princesas con otros príncipes, ¿por qué no hacen lo mismo con él? Por ahí debe de haber alguna chica de familia real que valga la pena. No lo entiendo. Eso, por una parte.


»Pero luego... —Suspiró—. En parte también me parece una buena idea. Es emocionante. Va a enamorarse a la vista de todo el mundo. Y me gusta la idea de que alguien consiga un futuro feliz así. Cualquiera podría ser nuestra próxima reina. En cierto modo es esperanzador. Me hace pensar que quizá yo también un día pueda tener ante mí un futuro feliz.Sus dedos resiguieron mis labios. Aquellos ojos verdes escrutaron el interior de mi alma, y sentí aquella chispa que nos unía y que no había compartido con nadie más. Yo también quería nuestro futuro feliz.

—¿De modo que has animado a las gemelas a que se presenten?
—Sí. Bueno, todos hemos visto al príncipe alguna vez; parece un tipo bastante correcto.
O sea, será un remilgado, desde luego, pero parece agradable. Y las chicas están deseosas; es de lo más gracioso. Cuando he llegado a casa esta tarde, estaban bailando. Y desde luego no se puede negar que sería positivo para la familia. Mamá se muestra esperanzada porque en nuestra casa tenemos dos oportunidades, en lugar de solo una.

Aquella era la primera buena noticia que oía sobre aquella horrible competición. Era increíble: me había centrado tanto en mí misma que ni siquiera había pensado en las hermanas de Aspen. Si una de ellas iba, si una de ellas ganaba..."

****

"Por fin apareció el coordinador de Eventos y presentó a Gavril, que se dirigió directamente a la familia real.

—Buenas noches, majestad —le dijo al rey.
—Gavril, siempre es un placer —repuso el rey, que parecía casi mareado.
—¿Esperando el anuncio?
—Sí, claro. Ayer estuve en la sala mientras se extraían algunos de los nombres; todas ellas, chicas preciosas.
—Así pues, ¿ya sabe quiénes son?
—Solo algunas, solo algunas.
—¿Ha compartido su padre esa información con usted, señor? —preguntó Gavril,dirigiéndose a Maxon.
—En absoluto. Yo las veré al mismo tiempo que todos los demás —respondió el príncipe. Se notaba que intentaba ocultar los nervios.

Me di cuenta de que me sudaban las manos
.
—Majestad —prosiguió Gavril, dirigiéndose esta vez a la reina—, ¿algún consejo para las elegidas?

Ella mostró su habitual sonrisa serena. No sé qué aspecto tendrían las otras chicas de su Selección, pero no podía imaginarme que ninguna fuera tan graciosa y adorable como ella.

Que disfruten de su última noche como una chica más. Mañana, pase lo que pase, su vida cambiará para siempre. Y un consejo clásico, pero aun así válido: que sean ellas mismas.
—Sabias palabras, mi reina, sabias palabras. Y ahora pasemos a revelar los nombres de las treinta y cinco jóvenes elegidas para la Selección. ¡Damas y caballeros, compartan conmigo la felicitación para las siguientes hijas de Illéa!"

****

"Él levantó las cejas.
—¿De verdad ha habido peleas por mí? ¿No sabéis todas que soy yo el que escoge?—dijo, riéndose.
—En realidad no es eso. Se disputan dos cosas. Unas luchan por ti; otras luchan por la corona. Y todas creen saber qué decir y qué hacer para desequilibrar la balanza.
—Ah, sí. El hombre o la corona. Me temo que hay gente que no distingue una cosa de la otra.
—Buena suerte con eso —repuse, mordaz.
*
Tras mi comentario socarrón me quedé un momento en silencio. Lo miré por el rabillo del ojo, esperando que dijera algo. Él fijó la mirada en un punto indefinido del césped, con expresión preocupada. Daba la impresión de que aquello le inquietaba desde siempre. Respiró hondo y volvió a mirarme.

—¿Y tú por qué luchas?
—En realidad, yo estoy aquí por error.
—¿Por error?
—Sí. Algo así. Bueno, es una larga historia. Y ahora... estoy aquí. Y no voy a luchar. Mi plan es disfrutar de la comida hasta que me des la patada. 

Al oír aquello soltó una carcajada. De hecho se dobló en dos de la risa y se dio una palmada en la rodilla. Era una extraña mezcla de rigidez y calma.

—¿Tú qué eres? —preguntó.
—¿Perdón?
—¿Una Dos? ¿Una Tres?

¿Es que no se enteraba?

—Una Cinco.
—Ah, ya. Bueno, en ese caso la comida quizá pudiera ser una buena motivación para quedarse. —Volvió a reírse—. Lo siento, no veo bien tu broche con la oscuridad.
—Me llamo America.
—Bueno, me parece perfecto. —Maxon plantó la vista en la profundidad de la noche y sonrió. Parecía que todo aquello le divertía—. America, querida, espero que encuentres algo en esta jaula por lo que valga la pena pelear. Después de esto, no me imagino cómo será verte luchar por algo que quieras de verdad."

ADMINISTRADORA:

2 comentarios:

  1. Holaa!
    Muchisimas gracias por compartir estas citas! Son hermosas <3
    Tendría que releer esta trilogía, me encanta <3 <3 <3
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mi la selección se ha convertido en una saga muy especial, a pesar del último libro que no es como me esperaba. Pero es una saga que entra entre mis fav's.

      Eliminar